Yordalys Romero, una mujer cubana que sueñan con ampliar su demanda textil

Su local de trabajo es un rincón con dos mesas y dos máquinas de coser…

Por Frank Correa/ HABLEMOS PRESS.

LA HABANA.- Yordalys Romero tiene 35 años y vive en calle Primera B, de Jaimanitas. En el pueblo la llaman ‘La maga de la tela’, porque hace maravillas con los retazos que va acumulando de los encargos como costurera particular.

Esta cuentapropista procedente de la ciudad de Santa Clara confecciona muñecas, monitos, cojines, zapateras… además de todas las modalidades de ropa y dice que tiene sus propios diseños.

“Cuando llegamos de Santa Clara mi esposo y yo levantamos esta choza de madera en el patio de la casa de mi abuelo. Le llamamos ‘La Casa de Mickey Mouse’ porque todas las semanas cambiamos los muebles de sitio, excepto mi local de trabajo, que ese no se mueve”, expresa con alegría.

Su local de trabajo es un rincón con dos mesas y dos máquinas de coser, con amplitud suficiente para el corte de la tela, con los patrones que ella misma ha diseñado. A cada pieza Yordalys añade su estilo personal, aunque sean piezas de poco calaje artístico como los cojines o las zapateras, siempre aparece un detalle que lo distingue.

Explica que vende “en la feria del sábado en el Parque y también tengo un contrato con el sindicato del Hospital CIMEQ, que me organiza exposiciones donde vendo todo lo que llevo. Trabajo todo lo que es utilería textil. Me da para comer y para costearle la escuela de guitarra a mi hijo Emmanuel. Tengo planeado ir comprando materiales para construir una vivienda más confortable, pero eso ya requiere de mucho dinero. Mi esposo me ayuda en los gastos como informático de un círculo social, pero soy yo quien lleva el peso de la economía familiar en la casa”.

Sobre sus perspectivas futuras como artesana comenta: “Seguir cosiendo, seguir inventando”, responde Yordalys con una sonrisa.

“Lo que hago gusta y tiene demanda.  Próximamente voy a ampliar mi surtido de propuestas.  Quiero comenzar también a dar facilidades de pago a los que deseen adquirir mis artículos. Espero crecer y desarrollarme más. Lo que más me gusta es hacer muñecas, porque no las tuve de niña. Cuando una niña se va con una de mis muñecas a su casa yo me voy con ella. Pero también me voy en los cojines, en los monitos, en la ropa, y en todo lo que hago con mis manos”.

 

Conceptos relacionados