Buzos cubanos que viven de lo que otros pierden

Carlos Bustamante se hizo famoso en el gremio cuando sacó dos brillantes caros y varias piezas de oro 18 perdida posiblemente desde la época de Batista.

Por Frank Correa/ HABLEMOS PRESS.

LA HABANA.- Viejos pescadores y buzos de Jaimanitas aseguran, que el frente frío que acaba de pasar por La Habana, es el más fuerte de los últimos tiempos. Y que les recordó  aquellos ‘nortes’ que hicieron famoso los años  ochenta del siglo pasado.

“Fue una década prodigiosa para nosotros”, cuenta Félix Bustamante, vecino de calle 230 y Tercera B. Me habían botado del trabajo por presentar los papeles para irme del país. Tenía los muchachos chiquitos y mi mujer embarazada otra vez, me estaba volviendo loco. Mi hermano menor Carlos, estaba en una situación parecida y decidimos meternos en la playa a buscar las prendas y el dinero que por descuido pierden los bañistas. Un viejo oficio de familia. Gracias a eso sobrevivimos”.

Carlos Bustamante, hermano de Félix, asegura que su familia fue la iniciadora del llamado ‘buceo en el limpio”, que consiste en sumergirse en las zonas bajas con careta, snorker, patas de ranas y una paleta de madera con la que se abanica la arena del fondo, haciendo subir lo sólido con la revoltura.

“Ese oficio era muy practicado por mi difunto abuelo, el menor de una familia de pescadores al que le gustaba el buceo y permanecía durante horas hurgando el fondo, nadie sabía buscando qué. Solo antes de morir le transmitió el secreto que le había permitido mantener a su familia. Una labor que hoy está extendida a otras regiones costera de Cuba”.

En la década de los ochenta, el estado abrió las ‘tiendas del oro y la plata’, donde se cambiaban  esos metales preciosos por  una cantidad determinada de ‘chavitos’, la moneda permitida para comprar en ciertas tiendas habilitadas por el gobierno, que vendían artículos del mundo capitalista desconocidos para los cubanos.

“Fue la fiebre del oro”, cuenta Félix Bustamante. “Era una especie de saqueo a las reliquias familiares en toda Cuba. Entonces mi hermano y yo, que no teníamos abuelitas con cofres, y estábamos en desgracia, perseguidos por el gobierno y botados del trabajo, decidimos buscar el oro en las playas. Y no imaginas cuanto hallamos. Peinamos desde Caibarién hasta Playa El Salado toda la costa, sacando cadenas, relojes, manillas, brillantes, sortijas, anillos, pendientes, aretes y dijes”.

Carlos Bustamante se hizo famosos en el gremio cuando sacó dos brillantes caros y varias piezas de oro 18 perdida posiblemente desde la época de Batista, o mucho antes. “Y  cadenas de oro con medallas de la virgen que llegaron a pesar cuarenta gramos en la pesa de Joaquín. Con un hallazgo mantenía a mi familia por un tiempo, pero no siempre es color de rosa. Es muy duro la vida del buzo. Es nada comparado a las muchas horas sumergido, a veces semanas enteras sin encontrar siquiera un quilo prieto”.

La familia Los Bustamante es sin dudas la más nutrida y famosa de Jaimanitas, en lo que a la práctica del buceo en las playas. Los frentes fríos son beneficios para los que practican este oficio, pues aseguran que un frente frío mueve el fondo del mar como mil buzos juntos.

“Nadie imagina cuánto puede moverse una prenda en el fondo”, dice Carlos. A veces encontramos prendas de oro en sitios donde es imposible imaginar que se puede hallar algo, pues en las playas de arena fina es donde concurren los bañistas, donde existe mayor posibilidades”.

Félix agrega: “Pero sin dudas es Varadero el sitio más ambicionado para el buceo, y  está prohibido. De todas formas nos hacemos los chivos locos y entramos al agua por distintos puntos, nos sacan y entramos de nuevo por otra parte, y así hasta que nos saca y nos multan, entonces regresamos a La Habana, siempre con alguna prenda en el bolsillo, que nos permite pagar la multa y además comprar comida para la familia”.

Otras zonas muy codiciadas son las playas del este, “Guanabo y Santa María del Mar, en la zona de Boca ciega”, continúa relatando Félix.

“Por el poder de solvencia de la gente que las visitan. Aunque en las playas de los círculos sociales también se encuentran cosas, a veces algo de oro, pero sobre todo piezas de plata, de oro golfi y de fantasía. Y dinero, CUC en monedas y pesos machos”.

Félix observa el mar y pronostica que en tres días o cuatro días llegará otro frente frío y luego que pase le entrarán al agua llenos de esperanzas.

“Ojala que venga fuerte,  como este último que acaba de pasar por La Habana que me recuerda tanto a la década del ochenta”, dijo y agrega: Somos gente pobre, que vivimos de los que otros pierden por accidente o descuido.

Imágenes que acompañan esta nota, tomadas de varios medios.

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