Cuba: Largas colas para comprar pollo y papel sanitario

Escasean los productos y se eleva el racionamiento.

Por Mario Hechavarria Driggs

LA HABANA.- En este mes de octubre se puede apreciarse en La Habana, largas colas en las Tiendas Recaudadoras de Divisas (TRD), determinadas por la ansiedad de la población ante el desabastecimiento de algunos productos.

Todos comercializados a precios equivalentes a la media internacional en dólares norteamericanos.

Un caso connotado pudo constatarse en el gran mercado Plaza Carlos III, uno de los mayores del país, con cuatro plantas y más de diez mil metros cuadrados de área comercial, donde parecía interminable la fila de personas en varios puntos de venta.

De los productos que provocaron tales colas, sobresalen el pollo congelado y el papel sanitario.

Marta Ibáñez, ama de casa, dijo que: El pollo se lo llevan por cantidad. No alcanza a pesar de mantenerse caro 1.70 CUC el kilogramo. Es que hay revendedores y están los dueños de los restaurantes particulares.

Pedro Almería, quien administra un hostal de 4 habitaciones en el municipio Habana Vieja asegura que “es imprescindible para mí el papel sanitario. Por eso compro la mayor cantidad posible. Nunca se sabe cuándo volveremos a ver este artículo y hay que guardar para mucho tiempo”.

Aun cuando la venta es en pesos convertibles, respecto al papel sanitario se establecieron normas controladoras, limitando la opción a un paquete grande de 24 rollos por persona. Pero la gente hace la cola varias veces y así consigue finalmente llevarse una mayor cantidad del producto a casa.

El asunto del abasto de mercancías alcanzó hasta el huevo que se vendía liberado a 1,10 pesos, moneda nacional por unidad. Ahora se mantiene el precio pero controlado en la libreta de abastecimientos por la cantidad de cinco por consumidor.  En la calle un cartón de huevo se  vende a cinco pesos convertibles o 120 pesos moneda nacional.  “Pero si te ven las autoridades vendiendo, agárrate para años de cárcel”.

Aparecieron las frazadas de pisosEn la mañana de 19 de octubre, una nueva fila se pudo apreciar en varias farmacias, incluida la de avenida Carlos III y Oquendo porque llegó la Dipirona, el calmante más apreciado por los cubanos, y también almohadillas sanitarias para mujeres, que estaban en falta desde hacía dos meses.

Otro caso es el  pan liberado a diez pesos cada unidad. En la Panera, situada en la calle Egido hubo una riña entre dos mujeres y un hombre, que terminó con la intervención de la Policía Nacional.

Tal es la situación en la capital del país donde se manifiesta con intensidad la crisis que vive Cuba.

Las colas parecen no tener fin al paso de 60 años de revolución socialista.

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