Artistas cubanos emigrados ¿por qué regresan?

Tanya Rodríguez regresó después de 20 años en el extranjero

Por Osmel Almaguer/ HABLEMOS PRESS.

LA HABANA.- En los últimos cinco años, un gran número de artistas, locutores y figuras que emigraron, han retornado a Cuba para reiniciar sus carreras o volver a acceder a sus raíces.

Los casos más conocidos, Isaac Delgado, la cantante roquera Tanya, el dúo Boni y Kelly, y algunos miembros del proyecto musical Habana Abierta, como Kelvis Ochoa, que lo hizo un poco antes que el resto.

Otros, han pisado la tierra donde nacieron después de una larga ausencia, aunque solo de pasada, y ahí se incluyen atletas como José Ariel Contreras, Yasiel Puig y José Abreu, cuyas carreras en la MLB (Major League Baseball) son o han sido muy exitosas.

¿A qué responde este fenómeno?

En primer lugar, al cambio en la política gubernamental cubana, que antaño manejaba a los ciudadanos emigrados como “desertores”, estableciendo un cisma, un vínculo roto de los emigrados con su país, como si se tratara de una cáscara de huevo.

Sin embargo, y más importante aún que la posibilidad creada, está el deseo, la necesidad de aquellos de volver, que al fin y al cabo es el único motor para tomar decisión tan importante.

“Es realmente lo que quiero, volverme a conectar. Porque cuando vas para viejo, dices: lo tuyo es tuyo, tu país. Y uno quiere vivir en su país. Volver a eso es una cosa maravillosa”, expresó Tanya Rodríguez para el medio audiovisual Progreso.

En su mayoría, han sido recibidos como hijos pródigos, artistas que, en muchos casos, abandonaron el país en condiciones ilegales, viviendo momentos de tensión o siendo discriminados por las autoridades de la cultura.

“De todos ellos el que prefiero es Isaac Delgado. Me gusta mucho la música cubana y en cuanto anuncie un concierto voy a ir como el primero. No sé por qué volvió. Imagino que extrañaba esto, la cubanía, su gente”, afirmó Manuel Luis García, miembro del grupo Gigantería Habana.

Otros, dan rienda suelta al rumor de que sus regresos se deben a un hipotético fracaso, como afirmara Yoandris Estévez, estudiante de medicina de La Habana: “No estoy seguro. Creo que a la mayoría de ellos les ha ido mal por allá. No todo el mundo tiene la posibilidad de llegar y triunfar. Aunque si yo tuviera la posibilidad escogería entrar y salir de Cuba a mi antojo, como hacen algunos”.

Este método de “entrar y salir” se ha convertido en algo muy socorrido para la mayoría de las figuras artísticas cubanas, que de manera oficial no se reconocen como emigrados pero cuentan con una vida en el exterior; viviendas, cuentas bancarias y contratos, y que a menudo vienen a Cuba solo para cuidar de sus asuntos, brindar actuaciones y conciertos.

“Me gusta cómo actúa Jaqueline Arenal. La veo en el Paquete o por la Antena. Pero ella no se ha ido. Solo está trabajando por allá, ¿no?”, expresó una ama de casa residente en el reparto capitalino La Victoria.

La lista de tales “agraciados”, que pueden considerarse “ciudadanos del mundo”, concepto muy interesante que comienza a manejarse cada vez más entre los ciudadanos cubanos, es extensa.

Otros, han preferido guardar distancia. Como son los casos de Alexis Valdés, Carlos Otero, Daysi Balmajó, etc., que se mantienen en el exilio o eligen venir a Cuba en calidad de incógnitos, mientras la Isla se convierte para muchos famosos no cubanos en una oportunidad para acaparar portadas de revistas.

Bayoncé, Rihanna, Olga Tañón, el equipo de la exitosa saga cinematográfica Rápido y Furioso, el presidente de Los Estados Unidos de Américao el mismísimo jefe del Vaticano, han elegido en los más recientes tiempos a Cuba como objetivo en sus agendas.

Pero este mismo país que invita a muchos a entrar (y hago un paréntesis para cuestionarnos qué los invita a entrar), también continúa llevando a miles de cubanos al exilio. El más reciente caso, el del locutor de televisión Eduardo Mora, quien también tenía un cargo de relativa importancia en el Sistema Informativo de la Televisión Cubana.

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