Paquete semanal y la Antena: Rehuyendo la candela

El “Paquete Semanal” y la Antena trasmiten muy poca información política.

Por Roberto de Jesús Guerra Pérez/ HABLEMOS PRESS.

LA HABANA.- La comercialización del llamado “Paquete Semanal” en La Habana es una opción televisiva adoptada por muchos cubanos. Su carácter ilegal obliga a que los dueños de Antenas y distribuidores de programas, series y novelas mantengan una red clandestina de distribución.

Una fuente que no quiere revelar su nombre nos da detalles de cómo funcionan estos negocios: Es como un suicidio decir que vendes y distribuyes el “Paquete Semanal”. “Revolico” y otras cosas son permitidas, más no aceptadas por el gobierno. Por eso no quiero dar la cara. Me buscaría problemas y sustento a mi familia con eso-,  aclara previamente la fuente.

Agrega: Bueno, mantener este negocio es un poco difícil porque casi ninguno de los que lo lleva tiene licencia, y eso ya te dice la principal problemática que tenemos. Comercializar el “Paquete”, es hacerlo en la ilegalidad. Pero hay otros problemas. Por ejemplo, a mí me gustan las noticias, pero noticias políticas no las puede poner nadie que llena el “Paquete”. Y si el que lo llena no te conoce del barrio, no te informa de qué lo hace.

Por esa última razón de hermeticidad sobre el tema, resultaba tan difícil que otra persona nos diera información. Así que, aunque pudimos obtener algunos datos más, fue por nuestro entrevistado.

“También, la red de distribución digital no está legal, y es por Intranet. Aunque empezó local, ya esta red clandestina se extendió hasta Habana del Este, Cerro, Rancho Bolleros y más allá. La tenemos en otros varios municipios.  Como ya te dije, las autoridades no permiten poner nada de política, ni noticias como tal. Pero aun así, esa es la manera como el cubano más o menos va disminuyendo la información censurada que tiene este régimen”.

Al concluir comenta: Le copio a la gente lo mismo en memoria flash que en disco duro. Las cosas del “Paquete” salen el domingo por la noche. Por la mañana de ese mismo día entrego un disco duro en un lugar determinado, que no te puedo decir dónde es. Ahí me copian el “Paquete”. Lo recojo por la tarde, y ya a partir del domingo por la noche, lo comienzo a vender. Ese “Paquete” me cuesta 20 CUC, yo vendo partes en 1 o 2 cuc, según lo que quieran.

Sin embargo, el activista José Tomás Fernández agrega más información a esta investigación.

“La otra variante que hay para informarse en el mercado negro es la antena. Pero es algo que dura muy poco. La policía y sus informantes se te echan encima, y cada 15 días vienen y la quitan”, explica Fernández.

Añade que los dueños de estas antenas satelitales y sus intermediarios son conocidos como “La mata”, denominación quizás inspirada en la red anónima de distribución, donde cada individuo responde a una rama del árbol.

“Toda esa gente que tienen licencia y que están legales para la venta de discos y llenado de memoria, también están censurados y amenazados por el Departamento de la Seguridad del Estado (DSE), porque ninguno pone nada de noticias sobre política”, subraya.

Al preguntarle porque cree que no ponen información sobre la política, dijo: A mí me parece que el gobierno no lo permite porque la población se daría cuenta de muchas cosas que le son ajenas. El gobierno no quieren que se hagan públicas las cosas que suceden en el país donde se ven involucrado altos funcionarios ni lo que se dice fuera sobre los gobernantes”, concluye Fernández.

Las autoridades han sancionado a decenas de capitalinos por poner la televisión clandestina. Algunos han enfrentado condenas de entre 3 a 5 años, otros el decomiso de sus casas y todos sus bienes materiales más multas que superan los 20 mil pesos.

En conclusión, las personas en la capital sólo reciben el “Paquete”  con muy poca información de política. Y aunque son notables los incontables metros de cables clandestinos que se confunden con tendidos eléctricos y telefónicos, dedicados a llevar a los hogares capitalinos la programación extranjera a través de la Antena, esta también pone muy poco de política.

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